Dos generaciones, dos oficios, una mesa. Una familia que vivió lo que hoy resuelve, y que pone su nombre en la puerta porque responde con él.
Este manual es la herramienta para saber quiénes somos, qué significa nuestro nombre, cómo hablamos y cómo nos mostramos. Toda pieza con nuestro nombre se mide contra estas páginas.
No es una marca inventada en una pizarra: son los apellidos de una familia real, unidos igual que lo están las personas que los llevan.
En un mercado de siglas frías y nombres en inglés, firmar con el apellido es una declaración: aquí hay personas concretas que responden. Martín Andía significa tres cosas a la vez — una familia (la que lo lleva), una unión (dos apellidos, dos generaciones, dos oficios) y una responsabilidad (lo que se firma con el apellido, se cumple).
El nombre se pronuncia entero, nunca abreviado al hablar. «Abogados» lo acompaña en piezas de captación: es información que da confianza, no un adorno. Siempre con tildes en texto visible; el dominio puede prescindir de ellas técnicamente.
Nuestra idea central se dibuja como un árbol genealógico que sigue creciendo: arriba las raíces de la familia, en el centro el despacho que forman juntos, y abajo los tres caminos que ofrece — los frutos del oficio.
El árbol es pieza narrativa — «Quiénes somos», vídeo de presentación, dossier — no logotipo. El logotipo sigue siendo el nombre.
Debajo del árbol hay una historia real, y es el cimiento de la marca: esta familia vivió las deudas, salió por la Ley de la Segunda Oportunidad, y montó el despacho que le habría gustado encontrar. Se cuenta en tres actos, siempre en primera persona.
Las llamadas que no se cogen, las cartas que da miedo abrir, los números que no salen. No lo estudiamos en un manual: lo pasamos en esta casa.
La ley funcionó y la vida volvió a empezar — con una decisión: el camino que nadie nos explicó con claridad, nosotros lo explicaríamos claro a los demás.
Dos generaciones a la misma mesa. Los padres ponen el Derecho y la historia; el hijo, la claridad de precios, el proceso y el acompañamiento.
Tono de la historia: verdad y sobriedad — ni victimismo ni épica. Se cuenta para que quien la escucha se reconozca, no para que nos admire. Los detalles concretos los pone la familia con sus propias palabras.
Ponemos nuestros apellidos en la puerta porque respondemos con ellos.
Sabemos lo que es deber, heredar y esperar unos papeles — lo hemos vivido en esta casa.
Por eso hablamos claro, cobramos claro y decimos la verdad aunque no venda.
Somos una familia. Y mientras trabajamos para ti, tú también lo eres.
Lo que hace fuerte a este despacho no es que sus socios sean familia: es que cada uno domina un oficio que el otro no tiene, y lo respeta. Esta complementariedad es parte de la marca y se cuenta en la web, en el vídeo de presentación y en persona.
Susana y Jesús · Primera generación
Dani · Segunda generación
«Vosotros ponéis lo que yo no tengo ni tendré. Yo pongo lo que no habíais necesitado hasta ahora.»
Si Martín Andía fuera una persona, sería alguien que salió de un mal momento y te tiende la mano — de pie, sin lástima y sin humo. Cuatro rasgos, cada uno con su límite:
Un valor que no se traduce en un comportamiento medible es decoración. Cada uno de los nuestros tiene su prueba.
Nuestra empatía no es una técnica: es memoria. Sabemos el miedo, la vergüenza y el alivio, porque pasamos por ellos. Nadie sale de una conversación con nosotros sintiéndose juzgado.
Prueba: la historia propia está presente en la marca, y nunca se usa la situación del cliente en su contra.
Hablamos para que se nos entienda, no para demostrar que sabemos. La ley es enrevesada; nuestro trabajo es que deje de serlo.
Prueba: cualquier texto de la marca lo entiende alguien sin formación jurídica a la primera lectura.
A nuestros clientes les han fallado bancos, letra pequeña y promesas milagro. Nosotros hacemos lo contrario: los límites y los riesgos se dicen antes de que pregunten.
Prueba: decimos «no» cuando un caso no encaja, a la cara y con alternativas.
Seleccionamos con rigor y respondemos con compromiso — con garantía donde la deontología lo permite. Podemos prometerlo precisamente porque sabemos decir que no.
Prueba: cada compromiso de la marca está por escrito y puede señalarse con un caso real.
Martín Andía Abogados es la única marca; los caminos heredan su promesa, su voz y su identidad. Nunca submarcas. La Segunda Oportunidad es la oferta insignia: la que presenta la marca al mundo, porque es la que nace de nuestra historia.
«Nosotros salimos de esto. Y si el juzgado no te lo concede, te devolvemos el dinero.»
Cliente: persona trabajadora con deudas que no puede pagar, quemada por promesas de otros y con una sola pregunta: «¿esto es verdad?».
Cómo responde la marca: con la historia en primera persona, con los que ya salieron dando la cara, y con un compromiso que nadie más da. Es la línea donde la familia habla de sí misma — por eso lidera la comunicación.
Cliente: heredero en duelo, con plazos corriendo y patrimonio bloqueado. La familia aquí: una familia que cuida de la tuya en el peor momento.
«Nos ocupamos de todo para que tú puedas ocuparte de los tuyos.»
Cliente: persona de Latinoamérica que ya vive aquí y quiere consolidar su situación. La familia aquí: quien emigra lo hace por los suyos; les habla una familia, no una plataforma.
«Revisamos tu caso antes de presentar nada. Sin promesas imposibles.»
Cercano sin ser blando. Claro sin ser simplón. Honesto hasta cuando duele: decimos lo que no podemos prometer.
Los cuatro principios:
1 · Frases cortas, verbos activos, cero jerga sin traducir.
2 · Primera persona del plural: hablamos como familia.
3 · Concreto siempre: cifras, plazos y pasos, no adjetivos.
4 · La verdad por delante: los límites se dicen antes de que pregunten.
| Decimos | No decimos |
|---|---|
| «Te van a quitar la deuda que no puedas pagar. Te explico cuál sí y cuál no.» | «Exoneración del pasivo insatisfecho conforme al TRLC» — jerga sin traducir. |
| «Nosotros pasamos por esto. Sabemos el miedo que da.» | «Entendemos tu situación» — empatía de plantilla; la nuestra tiene biografía. |
| «Precio cerrado, por escrito, con lo que incluye y lo que no.» | «Precios competitivos, consulte sin compromiso» — vaguedad que desconfía. |
| «El juzgado marca los tiempos: según nuestra experiencia, entre uno y dos meses.» | «Resultados garantizados en tiempo récord» — promesa que no controlamos. |
| «Esto es verdad. Está en la ley, y estas personas ya lo han hecho — míralas.» | Responder a la desconfianza con adjetivos. La respuesta son siempre casos reales. |
Un léxico propio da coherencia a toda la comunicación. Estas palabras se prefieren siempre a sus alternativas frías.
El apellido compuesto en Fraunces, con «Abogados» espaciado en Àmbar. Sin columnas, balanzas ni mazos: el nombre propio es el aval.
Versión principal, sobre Papel o Blanc.
Versión inversa, sobre Verd Andía. Única inversión permitida.
Monograma con punto-hito: favicon, redes, sello de documentos.
Zona de respeto: la altura de la «M» en todo el perímetro. Mínimo digital: 120 px de ancho. No se distorsiona, no se recolorea fuera de paleta, no se compone sobre fotografía sin bloque de color. «Abogados» nunca se elimina en piezas de captación.
Huimos del azul marino de manual de despacho. El verde profundo dice arraigo, calma y volver a crecer — el color del árbol. El àmbar es la luz mediterránea de la buena noticia. El papel cálido remite al documento firmado, nuestra materia prima.
Proporción orientativa. El Àmbar es escaso a propósito: si abunda, deja de señalar.
Vuelve a empezar. Esta vez, acompañado.
Titulares y frases de marca. Pesos 300–500. La cursiva es el gesto emocional: se reserva para la parte humana de cada frase — nunca párrafos enteros.
Primero estudiamos tu caso y te decimos por escrito si podemos ayudarte, cuánto cuesta y en qué plazos. Sabes en qué punto estás en cada momento, y los límites te los contamos antes de que preguntes.
Texto corrido, formularios e interfaz. Pesos 400–600. Cuerpo mínimo 16 px. Interlineado 1.6.
Paso 2 de 4 · Solicitud presentada
Mayúsculas con tracking +0.14em para estados y metadatos: la voz «administrativa», breve y exacta.
Toda la gráfica se dibuja con una sola unidad: el punto y la línea. En horizontal es el camino del cliente — los hitos. En vertical y ramificado es la familia — el árbol. Un mismo trazo cuenta las dos verdades de la casa: de dónde venimos y a dónde te llevamos.
Barra de progreso real en webs, correos de seguimiento y documentos. El punto alcanzado, siempre en Àmbar. Solo aparece donde de verdad hay un proceso con pasos.
Pieza narrativa para «Quiénes somos», dossier y vídeo de presentación. El nodo de unión — la familia hecha despacho — siempre en Àmbar.
Prohibido usar el trazo como textura decorativa o adorno sin significado. Cada punto corresponde a algo real: una persona, un paso, un camino.
Nuestra imagen son las personas: la familia trabajando junta y los clientes que dan la cara para contar su caso. Ese material vale más que cualquier banco de imágenes.
La foto de familia: la imagen principal de la marca es las tres personas en la misma mesa de trabajo — la escena real, con papeles y conversación, no un posado de traje. Se renueva una vez al año.
Testimonios: grabados con naturalidad, luz de día, plano cercano, la persona mirando a quien le habla. Siempre con consentimiento. Nunca guionizados.
No: stock de mazos, balanzas y columnas; posados rígidos; filtros fríos; logos animados abriendo un vídeo. Sin música épica: voz y silencio.
Tratamiento: tonos cálidos, contraste suave. El texto sobre foto va siempre en bloque de color (Verd o Papel), nunca directamente encima de la imagen.
La página más importante: el árbol genealógico animado, la foto de familia, la historia en tres actos y los dos oficios. Aquí se gana la confianza que los anuncios solo pueden prometer.
Fondo Papel, titular Fraunces con la parte humana en cursiva, el camino de hitos como estructura, testimonio en vídeo, precio visible. Un solo botón Àmbar por pantalla. La de Segunda Oportunidad abre siempre con la historia.
Persona hablando desde el primer segundo; subtítulos en Instrument Sans sobre banda Verd; cierre con logotipo sobre Verd y una frase del camino. El vídeo fundacional de la marca es la historia de la familia.
Papel, logotipo arriba, el camino de hitos donde haya proceso, tablas de qué incluye / qué no. Cualquier documento de la casa debe entenderse sin llamarnos.
Etiqueta de paso + una línea en llano de qué significa y qué viene después. Firmados por una persona con nombre, nunca por «el despacho».
Fotos reales del equipo y la oficina; monograma MA como avatar. Las reseñas se responden con nombre en menos de una semana.
Tarjeta en Papel con monograma al dorso en Verd. Firma de correo: nombre, «de Martín Andía Abogados», teléfono — sin banners ni frases legales interminables.